Las 5 tendencias en responsabilidad corporativa

 

La forma de hacer negocios está cambiando a lo largo del mundo. La situación política y económica internacional, el cambio climático y una generación interesada en dejar una huella positiva y no solo en generar riquezas, impulsan a las compañías a replantearse los procesos y pensar un poco más en responsabilidad corporativa.

¿Cuáles son las principales tendencias? PwC UK contactó a los expertos en responsabilidad social y corporativa de nuestra red global para escoger las cinco más relevantes:

1. Hay una creciente revolución ambiental y social, y no hay cómo evitarlo.

La agenda internacional está bastante apretada. Las nuevas generaciones han despertado una revolución ambiental y social, exigiendo a los gobiernos y empresas que actúen frente a asuntos urgentes como el cambio climático, la brecha de género, la inequidad social y esclavitud moderna.

La vieja táctica de no involucrarse con los temas más picantes ya no es suficiente y es vista por los millennials como algo negativo.

2. Los inversores, el gobierno y otros actores están acumulando presión.

Los gobiernos son muy conscientes del rol fundamental que juga el empresariado como actor social, por eso no dudan en apoyarse en las compañías al momento de enfrentar los cambios globales. Acuerdos como los de la COP, con metas claras respecto a lo que debe conseguirse para mitigar el cambio climático son una clara muestra de esto; y para asegurarse que cada uno cumple con su parte, la regulación comienza a volverse más estricta en algunos territorios.

3. La respuesta corporativa: ¿crear riqueza que valga la pena tener?

Con la responsabilidad corporativa convirtiéndose cada día más en el tema de moda, los CEO deben replantearse lo que esto significa para sus negocios. Modificar la cultura organizacional para incluir la responsabilidad social como uno de los valores fundamentales ayuda a generar más acciones interna y externamente. Sin embargo, para aquellas empresas enfocadas en conseguir ganancias en el corto plazo, esto puede significar un gran cambio.  Algo que puede ayudarlos a incorporar ese nuevo chip es pensar en la reputación de la compañía. Lograr posicionarse como un vocero o “activista” en determinado tema puede tener un gran impacto en la imagen de la marca.

4. Tecnología para el bien.

Los avances tecnológicos, descritos como la cuarta revolución industrial, ofrecen una oportunidad única para incrementar el impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Por ejemplo, herramientas como blockchain pueden servir para mejorar la trazabilidad de algunos recursos como diamantes y otros commodities, así como la inteligencia artificial puede mejorar la predictibilidad y monitoreo de cada una de nuestras acciones.

El proceso de automatización, además, brinda a las compañías una oportunidad de reenfocar el talento humano, preparándolo para tareas distintas que impliquen un mejor uso de sus capacidades y, al mismo tiempo, generen la necesidad de adaptarse y reinventarse constantemente.

5. Un enfoque más riguroso y cuantitativo de las métricas y los objetivos de responsabilidad corporativa.

Los CEOs de todo el mundo están de acuerdo en que el éxito empresarial no puede medirse ahora únicamente a través de índices financieros, sino que se necesita métricas multifacéticas. El cambio climático exige que las empresas se enfoquen también en reducir sus emisiones de carbono, en migrar a energías renovables y optimizar el uso de sus recursos.

En conclusión, los CEOs necesitan pensar en el futuro de sus compañías. ¿Dónde se ven en los próximos años? La revolución ambiental y social llegó para quedarse y en esta ola debemos mojarnos todos.

 

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