COVID-19: Siete acciones que las empresas pueden realizar para mitigar los efectos

 

Sin lugar a duda, la expansión del COVID-19 es la mayor preocupación a nivel mundial en el momento. Con más de 400.000 casos registrados y más de 18.000 muertos hasta la fecha en todo el mundo, la alerta ha llegado a todos los niveles de la población, incluyendo a los líderes de negocios y los trabajadores de sus organizaciones.

Este fenómeno, excepcional bajo cualquier estándar, ha generado niveles extremos de incertidumbre. En comparación con la última epidemia registrada a nivel mundial, el SARS en 2003, que infectó a más de 8,000 personas en nueve meses, el rápido avance de este virus infectó a diez veces más personas en un lapso menor de tiempo. De hecho, en una entrevista a The Atlantic, el profesor de epidemiología de Harvard, Marc Lipsitch, afirma que dentro del próximo año, del 40% al 70% de la población mundial será infectada.

El impacto económico generado por esta pandemia es muy importante. Mientras que el SARS costó USD 40 mil millones, aproximadamente, los especialistas calculan que el coronavirus tendrá un impacto tres a cuatro veces mayor, acercándose a la crisis económica del 2008. Una señal es la situación de la bolsa de Nueva York, donde el lunes 9 de marzo la Dow Jones registró su mayor recorte porcentual desde 2008.

Los líderes empresariales deben estar preparados para lidiar con este tipo de crisis. Según la última Encuesta Global de Crisis de PwC, 7 de cada 10 líderes han experimentado por lo menos una crisis corporativa; y la cantidad de crisis promedio que se presentan es superior a tres por organización. Sin duda el rápido crecimiento del coronavirus presentará un importante desafío.

Casos registrados de coronavirus a nivel mundial. Puedes revisar el número de casos en tiempo real ingresando a la siguiente página.

La clave para enfrentarlo es la preparación. Por eso, proponemos siete acciones que los líderes pueden realizar para asegurarse que sus compañías estén lo más listas posible para hacer frente a este tipo de adversidades:

Evaluar el lugar de trabajo y los viajes

La prioridad inicial debe ser decidir dónde debe ubicarse el personal y cuántos se encuentran en espacios afectados por el virus o vulnerables a contraerlo. Las instituciones deben plantear alternativas flexibles, como trabajar desde casa. En el caso de viajes futuros, especialmente a países con una gran cantidad de casos registrados, se debe evaluar su pertinencia, reprogramar o cancelar.

Además, es necesario tener políticas frente a las ausencias por enfermedad o para cuidar a familiares que presenten síntomas de resfrío, protocolos para visitantes, restricciones de viaje, entre otros. Tras el anuncio del presidente Vizcarra sobre el cierre de los colegios hasta fines de marzo a nivel nacional, es necesario evaluar la situación de los padres trabajadores. Todas estas situaciones pueden ir cambiando en el transcurso de los días, por eso hay que estar atentos a los cambios en las políticas de salud.

Revisar los planes de crisis y de continuidad

Todo negocio exitoso cuenta con un plan en caso de presentarse una crisis, y algunos incluso podría tener uno específico para este tipo de situación. Los planes genéricos necesitan adaptarse a la medida de los desafíos específicos de la pandemia. Si una gran cantidad de personal debe trabajar remotamente ¿tiene la compañía la capacidad tecnológica para afrontar ese escenario? ¿Las operaciones se mantendrían iguales? En momentos de crisis, la mayor preocupación de los CEOs es recoger la información más confiable de manera rápida.

Evaluar la cadena de suministro

Un correcto entendimiento de tu cadena de suministro ayudará a identificar posibles puntos vulnerables. Esto significa comenzar con los productos más críticos y mirar más allá de los proveedores de primer y segundo nivel, hasta las materias primas, si es posible. Por ejemplo, si los productos contienen un componente que proviene de un país en cuarentena, ¿hay alguna alternativa? Los planes de contingencia pueden presentar dificultades si el virus se propaga; ya hemos visto proveedores en China que recurrieron a Corea del Sur como un plan b, solo para ver que ese país se infectaba también rápidamente.

Identificar los posibles puntos débiles

¿Quiénes son los equipos y las personas encargadas de los procesos más críticos? ¿Hay trabajadores con las habilidades adecuadas para asumir esos roles críticos si fuera necesario? Los centros de atención al cliente son lugares potencialmente vulnerables si el virus continúa propagándose.

Comunica de manera correcta

Si bien se han hecho esfuerzos por mantener informado al público en general, la desinformación y la confusión se han extendido junto con el virus. Los empleados buscarán garantías de que el negocio esté preparado para enfrentar esta realidad. La precisión del mensaje es la clave, y la fuerza laboral necesitará saber y sentir que su bienestar es primordial para los altos mandos de la organización.

Analizar otros posibles escenarios

Con la gran incertidumbre que ha generado el coronavirus, y su potencial impacto en los negocios durante los próximos meses, la planificación de escenarios es una herramienta crítica para evaluar la preparación. Saber la capacidad de respuesta de la organización y evaluar el impacto a mediano y largo plazo son preguntas indispensables para identificar las carencias. Algunos sectores podrían ver un aumento significativo en la demanda de productos si gran parte de la población pasa más tiempo en casa que en el trabajo. ¿Están preparados para esto? Los supermercados deberán evaluar si la variedad y el abastecimiento de sus productos es suficiente.

No perder de vista otros riesgos

Pese a la amenaza que representa el coronavirus, no es la única en el horizonte; y a menudo las organizaciones son más vulnerables cuando se concentran en un solo frente. Los otros riesgos que enfrenta su empresa no se ven disminuidos por una pandemia. La ciberseguridad, por ejemplo, siempre debe ser lo más importante.

El panorama es bastante complicado, y no se puede anticipar con exactitud qué pasará en las próximas semanas y meses. Ante el anuncio de la Organización Mundial de la Salud que el coronavirus es ahora una pandemia, la protección hacia los trabajadores debe ser aún mayor para mantener a las empresas en funcionamiento. Restricciones sobre la movilización y reunión de personas podrían entrar en vigor más pronto de lo pensado, y las organizaciones deberán ser ágiles para responder.

Adaptación de Strategy+Business. Para leer el texto en inglés, ingrese al siguiente link.

 

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