¿Cómo la vulnerabilidad puede convertirse en una ventaja?

 

Jürgen Klopp es considerado por muchos fanáticos y expertos del fútbol como el mejor entrenador del mundo en la actualidad. Al mando del club inglés Liverpool FC, ha conformado un equipo con una estrategia de juego única, admirada a nivel mundial, que le ha permitido obtener resultados importantes en el camino. Además, se ha ganado la fama de ser un jefe motivador, capaz de establecer un ambiente de trabajo óptimo para sus jugadores.

Sin embargo, el mismo Klopp ha admitido que esa virtud la ha desarrollado con el paso de los años. En el pasado, solía motivar a sus dirigidos con escenas de Rocky IV, antes de los partidos importantes. El entrenador alemán comparaba la pasión de sus jugadores con la de Rocky Balboa, mientras que sus rivales más poderosos cumplían el rol de Ivan Drago: contaban con la tecnología más avanzada, campos de entrenamiento perfectos y el soporte financiero a su disposición.

El entrenador creía dar el discurso más motivador en la historia, pero en realidad lo que decía no tenía mucho sentido para sus jugadores, pues no entendían la referencia al ser de una generación mucho menor. “Esto es lo que pasa en la vida real. Somos seres humanos y muchas veces pasamos vergüenza nosotros mismos. Pero nos levantamos al día siguiente y lo seguimos intentando”, afirma el entrenador.

Klopp es reconocido por su singular personalidad, la cercana relación que mantiene con sus jugadores y su forma de transmitir emoción al conseguir victorias importantes, llegando incluso a las lágrimas. El Wall Street Journal lo ha calificado como un ejemplo de gestión moderna, destacando la facilidad que tiene para conectar con sus dirigidos. La anécdota de Rocky dice mucho de cómo es y la razón de su éxito: es una persona común y corriente, terrenal. Comete errores, pero se mantiene auténtico y vulnerable, elementos clave para desarrollar relaciones de confianza y mejorar el desempeño de sus dirigidos.

Esta tendencia se puede ver no solo en el fútbol. A medida que la sociedad se aleja de las personalidades e instituciones más tradicionales, buscan una mayor conexión social y de pertenencia en el ámbito laboral. Según la terapeuta Esther Perel, las personas consideran el trabajo y el hogar como dos centros donde pueden crear comunidad. “Desean estar en un lugar donde experimenten la sensación de desarrollo personal, propósito y significado”.

En el sector empresarial se ha enfatizado la importancia de las habilidades blandas para el liderazgo. Se necesita líderes empáticos con los trabajadores, que comprendan sus problemas y dudas en el trabajo, sobre todo considerando el proceso de cambio por el que atraviesa la fuerza laboral debido a la transformación digital. Esto, sumado a un ambiente laboral adecuado permitirá que los colaboradores se sientan satisfechos no solo en el aspecto económico, sino por la posibilidad de trabajar en un lugar que comparte sus ideales y propósitos, y genere un beneficio más allá del propio.

Klopp encabeza una nueva corriente de entrenadores exitosos que busca desarrollar ese tipo de estructura en sus clubes: un ambiente donde la vulnerabilidad ayude al surgimiento del talento. Es una lección aprendida desde el mundo empresarial, donde el concepto se ha utilizado como herramienta para generar un ambiente cómodo, donde cualquier miembro del equipo de trabajo pueda expresarse libremente, sin el temor de ser reprimido o señalado. Mediante sus acciones y personalidad, Klopp ha ayudado a convertir la vulnerabilidad en un superpoder.

Julian Nagelsmann es un caso similar, con una línea de pensamiento comparable a la de Klopp. El joven prospecto alemán, de solo 32 años, entrena al RB Leipzig, equipo que pelea contra el gigante Bayern Múnich por el título de la Bundesliga. Él mismo ha descrito su trabajo como “30% tácticas y 70% competencia social”.

El entrenador de la selección inglesa Gareth Southgate también utiliza su inteligencia emocional para relacionarse con los jugadores y el público. Su momento más vulnerable como jugador llegó en 1996, cuando jugaba por Inglaterra y falló el penal decisivo en la semifinal de la Eurocopa frente a Alemania. “He aprendido un millón de cosas luego de ese día. La más importante es que cuando algo sale mal en la vida, no es el final”.

En su actual rol, Southgate ve a los jugadores primero como personas, y luego como atletas. Insistió que Fabian Delph abandonara la concentración de la selección durante el mundial de fútbol en 2018 para estar con su esposa en el nacimiento de su hijo, y ha respaldado públicamente a Raheem Sterling como un vocero contra el racismo, tanto dentro como fuera del campo. Southgate crea confianza y compromiso a partir del apoyo y la flexibilidad, motivando a que el resto haga lo mismo. Si los resultados son el indicador, su éxito es evidente: bajo su mando, Inglaterra alcanzó las semifinales de Rusia 2018, el mejor resultado de esa selección desde 1990.

Tanto en el mundo del fútbol como en el de los negocios, la flexibilidad permite un balance adecuado entre la vida profesional y privada, para que las personas puedan tener metas más allá de las laborales. Crear una cultura flexible significa tener una cultura de confianza, donde se discuten libremente las necesidades de cada uno de los miembros del equipo. No significa trabajar menos, es trabajar diferente. Y si se realiza de manera correcta, genera un ambiente más sano, feliz y productivo.

La aparición de líderes capaces de mostrarse vulnerables se aleja de los anticuados liderazgos en el fútbol, de excesivo control y con actitudes imponentes. Klopp, junto a la nueva generación de entrenadores con ideales similares, han demostrado que la gestión de grupo requiere honestidad, empatía y autenticidad. Los resultados tanto en el campo como en el camarín hablan por sí solos. Liverpool quizá sea la máxima expresión de este método: son los últimos campeones de la tan deseada Champions League y del Mundial de Clubes 2019, y están camino a ser campeones de la liga inglesa por primera vez en 30 años. Jürgen Klopp es el arquitecto de este dominio “Red”.

Adaptación de Strategy+Business. Para leer el texto en inglés, ingrese al siguiente link.

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