Desconfianza ante la innovación: ¿qué papel juegan las empresas tecnológicas?

 

La lógica de “es mejor pedir perdón a pedir permiso” siempre ha sido bastante popular. Sin embargo, llevada al ámbito empresarial o social, genera caos e insatisfacción. No es de sorprender, por ejemplo, que ahora las municipalidades quieran desarrollar reglamentos para ordenar la movilidad sostenible, como los scooters eléctricos, que “aparecieron” en algunos distritos sin un plan real de cómo su incorporación podría afectar el orden público.

Ejemplos como este, típicos de la llamada economía del intercambio, son percibidos por las personas no tanto como innovaciones tecnológicas positivas para la sociedad, sino más bien como nuevas fuentes de ingresos para empresas que no han pensado las cosas lo suficiente. ¿Qué papel deben desempeñar las empresas tecnológicas en la gestión de la forma en que la sociedad percibe las innovaciones, por ejemplo, el efecto de la inteligencia artificial en la contratación o el impacto de los automóviles autónomos en la movilidad? ¿Cómo pueden estas compañías continuar avanzando mientras mitigan los riesgos de la innovación?

La preocupación respecto a tecnologías como la inteligencia artificial (IA), el Internet de las cosas (IoT) y los vehículos autónomos está creciendo, y las compañías que las desarrollan no pueden permitirse el lujo de adoptar el enfoque de “pedir perdón” para asegurar su aceptación. La resistencia entre consumidores y reguladores gubernamentales hacia grandes compañías de tecnología que están tomando este camino solo resalta los riesgos involucrados. Se requiere un cambio en las estrategias utilizadas para llevar las nuevas tecnologías al mercado, y el elemento clave para esto es la confianza. Las compañías deben asegurarse de que la forma en que funcionan estas tecnologías, el uso que se les dará y sus posibles efectos en la sociedad se comprenderán y comunicarán claramente a las personas en el extremo receptor. Al respecto, el reporte Technology Trends 2019 de PwC, resalta tres factores que se debe tomar en cuenta al momento de desarrollar cualquier innovación tecnológica:

1. Transparencia: en primer lugar, las empresas deben informar sobre cómo funcionan sus innovaciones. La IA es un ejemplo de ello. Ya se están planteando preocupaciones sobre el posible sesgo y las consecuencias no deseadas en los algoritmos que los sistemas de IA utilizan para clasificar los datos y extraer conclusiones, en campos tan variados como la contratación, las solicitudes de préstamos y la justicia penal. Todo esto hace mucho más necesario que los sistemas de inteligencia artificial sean “explicables“: transparentes respecto a cómo toman las decisiones y al impacto en las personas. Las compañías tecnológicas que desarrollan y venden estos sistemas deben sentar las bases necesarias para satisfacer las demandas de transparencia, y trabajar con las organizaciones a las que venden sus sistemas para asegurarse de que también puedan mitigar las preocupaciones sobre la naturaleza de “caja negra” de sus sistemas.

2. Gobernanza: las empresas también deben refinar los mecanismos que utilizan para llevar sus innovaciones tecnológicas al mercado. Los riesgos reputacionales de liberar nuevas tecnologías en el mundo, a menudo no probadas, son cada vez más evidentes. Las empresas deben crear un camino que incluya una evaluación cuidadosa de los riesgos involucrados, no solo los tecnológicos y económicos, sino también los sociales y políticos. Luego, deben determinar cómo mitigar esos riesgos reconociéndolos públicamente y adaptando sus innovaciones para reducirlos. Para lograrlo es crítico diseñar mecanismos de gobernanza claros que determinen la responsabilidad para administrar tales riesgos 

3. Política pública: finalmente, las compañías de tecnología deben desempeñar un papel más activo y positivo en el desarrollo de políticas y regulaciones gubernamentales que afecten sus operaciones. El simple hecho de obstaculizar los esfuerzos racionales para supervisar sus actividades ya está generando una reacción violenta que puede resultar en una regulación excesiva. En su lugar, las empresas deben ser honestas sobre la naturaleza de sus innovaciones y trabajar estrechamente con los responsables de la formulación de políticas para garantizar el desarrollo de estándares razonables de seguridad, protección y privacidad que permitan a la industria seguir innovando y, al mismo tiempo, reducir las preocupaciones sobre el efecto de su trabajo en el individuo y la sociedad en su conjunto. Estamos entrando a un mundo en el que la tecnología es cada vez más relevante y, para muchos, aterradora. Las compañías de tecnología, y la industria en su conjunto, deben trabajar para reducir estas preocupaciones a través de estrategias que promuevan la confianza y la apertura, incluso mientras continúan desarrollando y promoviendo agresivamente lo último en innovaciones tecnológicas.

Puedes revisar el reporte Technology Trends 2019 aquí.

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