El Factoring y la emisión electrónica de facturas: ¿Están claras las reglas de juego?

Por José Julio Hernández, associate de Tax Consulting PwC Perú

Desde hace varios años, el Factoring se ha convertido en una atractiva alternativa de financiamiento para las empresas peruanas.

El sector público y privado han realizado esfuerzos para promover el uso de este mecanismo de financiamiento y facilitar el acceso al mismo. Uno de los más relevantes es la creación de Facktrack. Esta herramienta facilita el registro de facturas en CAVALI, para que las empresas concreten operaciones de Factoring rápidamente y con menores costos.

Sin embargo, esto no ha sido suficiente, ya que existen aspectos operativos que dificultan su aplicación. Uno de los problemas que enfrentamos es el plazo que puede tomar el proceso de validación de las facturas electrónicas, desde la fecha de emisión hasta que quedan habilitadas por la SUNAT, para emplearse en operaciones Factoring.

Para solucionar dicho problema, el Ejecutivo y la Administración Tributaria emitieron diferentes disposiciones, estableciendo plazos más cortos para el envío de las facturas a la Sunat, en un intento de dar agilidad y previsibilidad al proceso de validación de facturas, habilitando su ingreso al sistema Factoring en plazos más cortos. Sin embargo, más allá de solucionar el problema, la seguidilla de normas publicadas generó más confusiones.

Efectivamente, de un lado tenemos los Decretos de Urgencia No. 013-2020 (Decreto de Urgencia que promueve el financiamiento de la MIPYME y Statups) y el No. 050-2021. El primero de ellos, estipuló que la factura electrónica debe ponerse en disposición del cliente y de la Sunat en un plazo máximo de dos días desde que es emitida. El segundo, publicado durante la pandemia, estableció que el plazo sería de cuatro días hasta el 31 de diciembre de 2021. Luego de ello, el plazo volvería a ser de dos días.

La Sunat por su parte emitió la Resolución No. 193.2020/SUNATresolución, estableciendo que el plazo de envío de la factura electrónica a la Sunat (u OSE) se recortaba de siete a un día como máximo. Antes de la entrada en vigor del nuevo plazo, la propia Sunat lo dejó sin efecto, mediante otra resolución, con lo cual, a la fecha se mantiene el plazo original de siete días.

Si bien, tanto el Decreto de Urgencia No. 050-2021y la Resolución No. 42-2021/SUNAT fueron emitidos en contexto pandemia, con el ánimo de dar flexibilidad al contribuyente para el envío de las facturas electrónicas a la Sunat, lo cierto es que estas idas y venidas solo han dejado confusión y desorden que merecen ser aclarados, ya que por un lado, de acuerdo con los referidos decretos de urgencia, el plazo para enviar las facturas electrónicas a la Sunat (y a los clientes) es de cuatro días hasta el 31 de diciembre, y luego será de dos días; y por otro lado, según las normas reglamentarias de la Sunat, el plazo continúa siendo de siete días.

Ciertamente, la falta de coordinación entre las autoridades que emiten las normas comentadas genera dudas respecto al plazo vigente para el envío de las facturas a la Sunat y, contrariamente a facilitar el acceso al Factoring, lo complica, ya que imprime dudas e inseguridad en el proceso.

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, por jerarquía normativa, debe entenderse que los decretos de urgencia priman sobre las resoluciones de la Sunat, y deberíamos considerar que los plazos son de cuatro y dos días, como hemos señalado. Sin embargo, esta situación merece una pronta aclaración para evitar dudas, incumplimientos, sanciones y posibles conflictos con la Administración Tributaria. De esa forma podremos acercarnos más al objetivo de facilitar el acceso al Factoring, herramienta de financiamiento que se hace aún más necesaria en la coyuntura actual.

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