¿Cuáles son los riesgos durante una pandemia?

 

La situación de crisis global que enfrentan tanto los gobiernos, como las sociedades y empresas por la pandemia del coronavirus, ha puesto sobre la mesa el nivel de preparación de las compañías frente a situaciones de incertidumbre. Nancy Yong, socia de Governance, Risk and Compliance de PwC Perú, explica qué pueden hacer las empresas para responder de forma adecuada en este nuevo escenario.

¿Cuáles son los riesgos más comunes que enfrentan las empresas peruanas?

Los riesgos que enfrentarán las empresas se relacionan con la actividad en que estas se desarrollan. Sin embargo, en líneas generales, podemos mencionar algunos que sin duda tienen un impacto directo en la imagen y la reputación de las organizaciones, así como en los niveles de ingresos y rentabilidad previstos. Estos riesgos están vinculados con los aspectos estratégicos, operacionales, de reporte y cumplimiento: desastres naturales, pandemias, competencia agresiva, cambios en los aspectos políticos, regulatorios y/o de cumplimiento normativo, ciberataques, cambios no identificados en las expectativas o preferencias de los grupos de interés de la compañía, la incapacidad de captar o retener talento y la interrupción abrupta de la línea de producción.

¿Cuáles son los riesgos específicos ante una pandemia?

Los riesgos específicos asociados son variados. El contagio de los trabajadores y sus familiares es uno inminente; además de la paralización parcial o total de actividades u operaciones, lo que desencadena dificultades severas para la continuidad, debido a la no identificación de las áreas clave que impactan el negocio en el momento de crisis y los días posteriores.

Por otro lado, la crisis y desinformación entre los trabajadores y todos los terceros vinculados, sobre las acciones que tomará la empresa puede ser un problema serio que afecte la operación regular del negocio. Esto, sumado a los riesgos ya mencionados, ocasiona pérdidas económicas importantes y puede tener un costo reputacional por no haber considerado medidas preventivas.

El ambiente de negocios, a nivel global, ha cambiado drásticamente en el último mes debido al avance del coronavirus. ¿Cómo pueden prepararse las compañías para situaciones inciertas como esta?

No cabe duda de que la situación que estamos enfrentando a nivel global es extraordinaria, por lo que actualmente gran parte de la preparación se está realizando en un ambiente de laboratorio, es decir, de ensayo y error. Lo peor que se puede hacer es no hacer nada y esperar que pasen los días de aislamiento social para volver a la rutina sin tomar conciencia de la lección aprendida.

El mundo de hoy es completamente diferente al de ayer, y lo bueno de toda esta situación tan perversa es que nos está dando el tiempo y la oportunidad de repensar todos nuestros procesos y procedimientos internos. Este ejercicio de reflexión debería ser tarea de todos los miembros de la organización, especialmente de los responsables de las principales líneas de acción.

¿Qué rol deben asumir los líderes?

En este contexto, el rol más importante de los líderes radica en la responsabilidad por mantener un equipo saludable y estable. Ninguna empresa se puede administrar sin talento. La robotización y la tecnología aún no han llegado a ese nivel, así que el producto no podrá ser producido y, si se tiene stock, no podrá ser vendido, y si es vendido, es muy posible que no pueda ser despachado. Es decir, sin un equipo sano y estable las operaciones normales no podrían mantenerse adecuadamente en el tiempo.

¿Cómo asegurarse que, a pesar de la atención que se le presta a la pandemia, los otros riesgos a los que se enfrentan las organizaciones sigan estando cubiertos?

Los otros riesgos deberían cubrirse siguiendo los protocolos normales, establecidos previamente para el normal desarrollo de las operaciones de la empresa. Ahora, si no se estableció protocolos de funcionamiento para las diferentes áreas de la organización, entonces estamos ante una empresa con muy pocas probabilidades de supervivencia, y deberían aprovechar estos días de reflexión para diseñar estos protocolos.

Es importante contar con una gestión integral de riesgos que contemple la identificación de los eventos negativos que afectan, o pudieran afectar, el cumplimiento de un objetivo organizacional. Es claro que prever riesgos no es una tarea fácil y, sin duda, situaciones como las que estamos viviendo probablemente no hayan estado incluidas dentro de nuestro mapa de riesgos de alto nivel. Sin embargo, sí es relevante que inmediatamente se tome conocimiento de las mismas y se activen las alarmas junto con un plan de continuidad de negocios que incluya los planes de gestión y administración de crisis que deben activarse inmediatamente y con la periodicidad que el caso amerite.

 

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