“Las empresas deben ser creativas e innovadoras para mantener a flote los negocios bajo la nueva normalidad”

Una de las principales preocupaciones de las empresas en estos meses responde a la crisis económica originada por la pandemia. Las medidas dictadas por el gobierno buscaban aliviar la carga que esta situación ha generado en las cajas de las compañías y algunas se relacionan al ámbito tributario. Roberto Polo, socio de Servicios Legales y Tributarios de PwC explica un poco el impacto de la crisis y analiza el alcance de estas medidas.

La pandemia ha tenido un gran impacto en las actividades de las empresas. ¿Cómo afecta toda esta situación el ámbito tributario?

Sin duda lo afecta. El efecto, según mi punto de vista, lo podemos ver al menos en dos aspectos. El aislamiento social obligatorio agudizó la crisis económica, lo que se tradujo en una drástica reducción de las ventas y, por tanto, de los ingresos, con lo cual las empresas deben ser creativas e innovadoras para mantener a flote los negocios bajo la nueva normalidad. Por ejemplo, adoptando nuevas formas de contratar, maximizando los canales virtuales, con nuevos términos y facilidades de pago u otorgando descuentos o bonificaciones para mantener a los clientes.

Todos estos aspectos tienen incidencia tributaria.

Luego, por otro lado, las empresas también han incurrido en diversos gastos que van a tener un impacto en la determinación de sus impuestos.

El escenario final de este 2020 será sin duda uno con menor recaudación para el Fisco.

Algunos de estos gastos corresponden a los beneficios que han recibido los trabajadores para poder hacer frente a la pandemia. ¿Es posible deducirlos?

Lo esencial para los empleadores es cuidar la salud de sus colaboradores al momento de desarrollar las actividades comerciales. Si para ello deben incurrir en gastos, sin duda serán conceptualmente deducibles. El segundo nivel de análisis consiste en establecer si los mismos son considerados o no como condición de trabajo, vale decir si representan alguna ventaja patrimonial del trabajador. En cualquier caso, deberían ser deducibles, cuidando el adecuado soporte documentario y los criterios que ha señalado la ley y el Tribunal Fiscal, como la generalidad y la razonabilidad.

¿Consideras que las medidas dictadas por el gobierno, en el ámbito tributario, han sido las adecuadas?

Sin duda algunas medidas han ayudado, pero considero que tenemos todavía muchos aspectos que requieren medidas urgentes. Entre otros, la modificación del régimen de gastos financieros, que para el 2021 representa un grave problema para las empresas que, sin duda, afrontarán pérdidas o ingresos muy por debajo de lo planificado a inicios del 2020. Bajo el escenario actual podrían quedarse sin deducir gastos financieros por una regla mal extrapolada de otras latitudes.

Además, se debería revisar el beneficio de depreciación acelerada, pues algunos aspectos podrían perjudicar a los contribuyentes en lugar de ayudarlos. Por ejemplo, hay que aclarar que se trata de un régimen opcional y no obligatorio; y que no constituye requisito para su goce que se encuentre contabilizada al ser un régimen especial. También considero que se podría establecer medidas excepcionales para extender el plazo o ampliar la cuantía de la compensación de pérdidas tributarias de años pasados.

¿Qué recomendación le darías a los líderes empresariales para los meses que vienen? ¿Qué es lo que más preocupa a tus clientes actualmente?

Hay que tener claro que el mundo cambió. Debemos aprender a vivir bajo las nuevas reglas del distanciamiento social y cuidado de la salud personal. En ese contexto, lo primordial es hacer prevalecer, en cualquier actividad comercial, la salud de los colaboradores, proveedores y consumidores.

El impulso sin precedentes viene dado por la tecnología y las nuevas formas en que socializaremos. Hoy más que nunca hay que ser resilientes y desarrollar la capacidad de adaptarnos al cambio, para ello es imprescindible generar en los colaboradores un sentido de pertenencia e identidad con la empresa, al compartir sus valores, misión y visión. Así lo he vivido en nuestra Firma y lo he visto en cada uno de nuestros clientes.

Acerca del autor

Roberto Polo


Abogado, egresado de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cuenta con un postgrado en Tributación Internacional por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y estudios de contabilidad en ESAN. Miembro del Colegio de Abogados del Callao, de la Asociación Fiscal Internacional – Grupo Peruano y del Instituto Peruano de Derecho Tributario.

Socio del área de Servicios Legales y Tributarios de PwC y cuenta con
experiencia brindando servicios de consultoría y asesoría tributaria a importantes empresas nacionales e internacionales, principalmente bancarias y financieras, en el tratamiento fiscal de operaciones financieras y vehículos de inversión, en procesos de fiscalización tributaria y en procesos contenciosos, entre otras actividades.

Actualmente es profesor de Impuesto a la Renta en la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico.

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