Innovación en Perú: un recurso no descubierto

 

Por Humberto Salicetti, socio líder de consultoría de negocios de PwC.

La revolución digital está empujando a todos los actores sociales, a nivel global y en nuestro país, hacia un proceso de transformación inevitable. Las empresas se están viendo en la necesidad de repensar sus modelos de negocio y centrarse en la experiencia del cliente, lo que es un desafío cultural mayor. El Estado, por su lado, tiene la oportunidad de reinventarse alrededor de la experiencia del ciudadano, optimizar el uso de sus recursos, y resolver con nuevas herramientas problemas socio económicos de larga data.

En el Perú de hoy existen valiosos esfuerzos en esta dirección. Iniciativas como StartUp Perú, un concurso impulsado por PRODUCE que busca consolidar empresas jóvenes con alto contenido tecnológico, que puedan desarrollar soluciones a problemas del día a día o que mejoren la dinámica social, con el agregado de generar empleo. La academia, del mismo modo, cuenta con espacios como UP4angels, que proporciona una amplia red de contactos que ofrece la experiencia, tiempo y capacidad de inversión de individuos interesados en participar de las primeras etapas de empresas con un futuro prometedor. Las grandes corporaciones también son parte del proceso de transformación, a través del financiamiento de think tanks o laboratorios de ideas, o por medio de aceleradoras de startups digitales.

Sin embargo, muchas de estas iniciativas están atomizadas y aún no generan un ecosistema de innovación con masa crítica. La clave es la colaboración cruzada. Sillicon Valley se convirtió en lo que es hoy gracias a una estrecha y dinámica cooperación entre los grandes centros académicos del país y el mundo, no solamente los de California, y estos a su vez trabajaron con las grandes empresas, fondos de inversión, y redes de startups. El reconocido Media Lab del MIT no solo se alimenta del intercambio con otras grandes instituciones académicas y startups sino que también recibe financiamiento directo de grandes empresas tan variadas como Cisco, American Express, Jaguar y General Electric, por ejemplo.

He ahí el verdadero próximo desafío para el ecosistema de innovación del Perú. Debemos romper las barreras históricas y culturales que dificultan la colaboración estrecha entre grandes centros académicos del país y la región, entre la industria privada y el Estado, que debe crear un terreno fértil sembrado de estímulos, simplificación burocrática y fortalecimiento de las leyes de protección al capital intelectual y patentes. La colaboración cruzada va a generar mayor confianza y, por ende, más inversión. Perú debe descubrir sus “Blue Oceans”.

Acerca del autor

Humberto Salicetti

Arquitecto y ejecutivo senior, especializado en abordar los desafíos de negocios más complejos para las principales multinacionales de EE. UU. y el mundo. Cuenta con más de 20 años de experiencia trabajando a nivel global en temas de tecnología, administración y consultoría de riesgos, facilitando la toma de decisiones, la colaboración multidisciplinaria y la innovación.

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