Es plenamente posible tener una minería eficiente, limpia y sostenible

 

Entrevista a Orlando Marchesi, Socio Principal de PwC Perú

La economía peruana mostró una recuperación en los últimos meses, lo que llevó a un aumento de 17.5% en la recaudación de IGV y una mejora de la percepción internacional. Sin embargo, aún hay una serie de desafíos que el empresariado y el país deben abordar para buscar un crecimiento sostenido en el tiempo. Orlando Marchesi, socio principal de PwC, nos brinda sus perspectivas para el sector minero y comenta los principales desafíos que las compañías deben enfrentar ante la revolución humana que representan los millennials.

¿Cómo ha cambiado la percepción de la economía peruana en el último semestre?

Se percibe una recuperación de la economía. Para los retailers esto se refleja en un aumento en las ventas, impulsado por una serie de factores especiales, como la Copa Mundial de Fútbol, por ejemplo. Todo esto se hace visible con las cifras que indican que la recaudación del IGV aumentó en 17.5%.

Por otro lado, la economía peruana tiene un enorme potencial de crecimiento, influenciado por un gran sector de la población que es bastante joven. Sin embargo, para poder mantener la estabilidad de nuestra economía es necesario contar con una serie de elementos importantes para los inversores extranjeros. Se debe analizar que a ojos internacionales las reglas de juego sean claras y se respete lo estipulado en nuestras leyes, que garantizan la libertad contractual, la libre disposición de divisas y la no discriminación entre inversiones nacionales y extranjeras.

El Perú es un país minero, ¿qué camino deberíamos seguir para continuar impulsando esta industria y al mismo tiempo evitar los conflictos sociales?

Nosotros vivimos de esta industria y es plenamente posible, hoy en día, tener una minería eficiente, limpia y sostenible. Debemos aprovechar las oportunidades y debe ser compromiso del gobierno y de todos los peruanos el desarrollar los proyectos necesarios para asegurar el crecimiento de los próximos años.

Lamentablemente, en el pasado este sector no tuvo procesos limpios. Sin embargo, la tecnología permite que actualmente pueda existir compatibilidad con un ecosistema saludable. Los grupos antimineros aprovechan que el espectro de información es casi inexistente para difundir un mensaje negativo, y es responsabilidad del gobierno y de la misma Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía cambiar esa percepción. Es indispensable hacer un esfuerzo para informar y capacitar a las comunidades rurales sobre los beneficios de la minería y cómo puede ayudar al desarrollo de educación, salud y saneamiento.

Si hablamos de sostenibilidad, también debemos mencionar las fuentes de energía alternativas. ¿Cómo ha avanzado el país en ese aspecto?

Me parece que se está avanzando. Es evidente que hay proyectos interesantes, por ejemplo, los molinos de viento que hay al norte del país. Una combinación de gas, viento e hidroeléctricas, solo por nombrar algunos, podría darnos un balance interesante de producción de energía. Existe un gran potencial en este rubro, incluso podríamos pensar en la posibilidad de exportar a países vecinos.

Para lograr lo que menciona se necesita tecnología e innovación, áreas en las que el país no ha destacado. De acuerdo al Índice Mundial de Innovación, el Perú lleva aproximadamente tres años entre los puestos 71 y 73. ¿Qué nos impide crecer en este indicador?

En primer lugar, la poca inversión en innovación. Si analizamos el gobierno anterior, el presidente pasó casi un año y medio tratando de resolver problemas políticos o de sacar adelante un par de proyectos, infructuosamente. Muchos de los esfuerzos se centraron en intentar reactivar la construcción, lo cual fue una gran apuesta, sin embargo, la inversión en innovación se fue dejando un poco de lado.

Es urgente que los gobiernos reconozcan que se necesita un cambio y darle prioridad a este tema. Se puede empezar por un consenso con las principales universidades, que son las desarrolladoras de tecnología e innovación, para, por ejemplo, ayudar al Estado a innovar en los procesos de servicio al ciudadano.

La tecnología está empujando a todos los sectores a cambiar sus procesos y redefinir el talento. ¿En qué deben centrarse las empresas para seguir siendo competitivas?

Nosotros en particular, en PwC, contratamos egresados de universidades en las que están empezando a incluir conocimientos de programación y tecnología en las carreras. Este tipo de habilidades facilitan muchísimo algunos servicios, como el de consultoría, por citar un ejemplo. Puedes mapear procesos y pensar en una solución tecnológica que los mejore, y los egresados de este tipo de carreras se adaptan fácilmente a estas innovaciones.

En cuanto a los que ya trabajaban para nosotros de la manera tradicional, los capacitamos y tratamos de darles un nuevo enfoque. Tenemos la suerte de ser una firma internacional y la experiencia de otros países nos ayuda a aplicar el cambio basándonos en el aprendizaje obtenido en el exterior.

Los empresarios peruanos, preocupados porque su competencia no los supere por tecnología, deben enfocarse en identificar los perfiles menos adversos a esta. Existe mucha gente joven saliendo de las universidades, con ganas de entrar a trabajar en empresas innovadoras que propongan soluciones diferentes. El talento está ahí, solo deben crear el ambiente adecuado para atraerlo.

Atraer talento joven implica entender las demandas de las nuevas generaciones, muchas de las cuales se relacionan con una misión clara y una política a favor de la diversidad. ¿Cómo deben entender esto los líderes empresariales?

Es sumamente importante contar con una plana diversa. Hoy en día las empresas inclusivas, y que se publicitan como tal, son más atractivas para el talento joven. Nosotros tenemos talento muy diverso en PwC. Todos aportan gran valor a la firma, son personas que aprenden constantemente y están comprometidas con nuestros objetivos; y así como nosotros, hay otras organizaciones que también lo han entendido.

Es necesario adaptarse al cambio, entender qué les gusta a los jóvenes y cómo podemos convencer a esos chicos y chicas con mirada innovadora que somos el espacio ideal para desarrollar su potencial. Hay muchos beneficios en esto, no solo por el capital humano, sino porque la relación con la comunidad mejora y con ello la reputación de las empresas.

 

Acerca del autor

Orlando Marchesi

Consultor tributario especializado en inversiones extranjeras, tributación en telecomunicaciones, hidrocarburos, minería y retail. Tiene una amplia experiencia en la aplicación de convenios para evitar la doble imposición, trabajos de planeamiento tributario para empresas nacionales y extranjeras, evaluación de contingencias tributarias y legales (due diligence); fusiones y adquisiciones.

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