¿Por qué invertir en los objetivos de desarrollo sostenible?

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han sido parte del mundo empresarial, a nivel global, desde que se decidió adoptar la medida en el 2015. Sin embargo, en los tres años que han pasado desde el acuerdo, las empresas aún no muestran un compromiso real por llegar a las metas propuestas para el 2030.

Un factor clave es el financiamiento. Se estima que los ODS necesitarían una inversión de entre $5 y $7 billones al año, y que la brecha financiera de los países en desarrollo es de $2.5 billones. Sin embargo, los frutos de esta inversión pueden ser muy beneficiosos para las empresas: se estima que se generaría aproximadamente $12 billones en nuevas oportunidades en el mercado.

Aún así, la inversión comunitaria ha sido lenta y no se ha aprovechado el potencial del financiamiento sostenible; aunque el panorama parece estar cambiando. En el último año el valor de los activos de fondos de inversión se ha duplicado y se han lanzado fondos específicos para los ODS. El mercado de bonos verdes ahora tiene un valor de $250 000 millones y líderes influyentes como Larry Fink, CEO de Blackrock, recomendó al mundo corporativo atender las necesidades de la sociedad, no solo de los accionistas.

La más reciente edición del Private Equity Responsible Investment Survey sugiere que este sector es uno de los más alineados con los objetivos de desarrollo sostenible. El 67% de los encuestados aseguró haberlos identificado y priorizado como un factor relevante para sus inversiones, un aumento significativo respecto al 38% obtenido en el 2016. Adicionalmente, un 43% dijo estar adoptando un acercamiento activo para monitorear y reportar el desempeño de acuerdo a estos indicadores.

Si bien un sector importante del capital privado e inversionistas se está preparando para financiar los ODS, ¿están las compañías listas para tomar los pasos necesarios hacia una manera más responsable de operar? ¿Pueden identificar y articular los objetivos que tienen mayor impacto y valor en sus negocios? ¿Han incorporado los ODS en toda su estrategia de negocio o solo los han clasificado como otra actividad no financiera?

Según el SDG Reporting Challenge 2018, estudio de PwC que mide el avance en cuanto a los ODS, las compañías aún tienen camino por recorrer. Mientras que la mitad de las 700 empresas estudiadas ha priorizado estos objetivos dentro de sus declaraciones públicas, solo el 27% los ha integrado a su estrategia de negocio.

Priorizar los objetivos relacionados al negocio es sin duda un primer paso importante. No obstante, las compañías no van a obtener los beneficios de alinearse con los ODS si no pueden ajustarlos a una estrategia. Cuando lo hagan, verán que esto se traduce en un acercamiento sistemático para entender el impacto de su actividad de manera más completa. Al hacerlo, las organizaciones pueden mitigar su huella y centrar su atención en aquellas áreas donde pueden tener un impacto positivo, ya sea en decisiones de inversión, investigación y desarrollo, u ofertas de productos innovadores.

¿Cómo cerrar la brecha entre las buenas intenciones y la verdadera estrategia de negocios? El liderazgo juega un papel crucial. Los CEOs y ejecutivos deben ser los abanderados hacia el progreso de manera activa. Según información del SDG Reporting Challenge, solo el 19% de los CEOs o miembros de directorios menciona los ODS en sus reportes anuales.

Si el mensaje llega desde los líderes, queda claro que cada parte de la organización tiene un rol importante en conseguir los objetivos de desarrollo sostenible, y que no son tareas exclusivas del área de responsabilidad social. Para reforzar la idea que los ODS son responsabilidad de todos, la compañía deberá establecer indicadores de rendimiento (KPIs) claros, tanto para el negocio como para las funciones individuales. Así se considerarán en las actividades diarias, objetivos y recompensas de los colaboradores.

Con el liderazgo correcto, empleados comprometidos e indicadores de rendimiento claros, las compañías pueden empezar a medir el progreso de los ODS con el mismo rigor con el que reportan el desempeño financiero. Solo con la integración de los reportes financieros y no financieros, las empresas y los inversionistas podrán evaluar correctamente lo valioso que es el tema para el negocio.

Adaptado de PwC Blogs UK. Para leer el artículo completo, haz click aquí.

 

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