Principales diferencias entre los créditos refinanciados y reprogramados en las entidades financieras

Por Manuel Arce, senior de Auditoría Financiera de PwC Perú

Ante la situación de emergencia sanitaria originada por la pandemia, el Gobierno se vio en la necesidad de tomar medidas que restringieron la actividad productiva del país, lo que ocasionó pérdidas económicas y problemas para que los deudores del sistema financiero cumplan con el pago de sus obligaciones. Frente a ese escenario, la SBS estableció una serie de medidas prudenciales para preservar la estabilidad del sistema financiero como reprogramaciones, congelamientos, entre otras.

El término reprogramación no es nuevo, ya que, a raíz del Fenómeno del Niño del año 2010, la SBS precisó, mediante el oficio múltiple No.5345-2010, que, en determinadas situaciones, los cambios en las condiciones de un crédito debido a una afectación coyuntural en la capacidad de pago del deudor no deben ser considerados como refinanciaciones, definiendo así la reprogramación de créditos.

Asimismo, el Manual de Contabilidad para las Empresas del Sistema Financiero y el Reglamento para la Evaluación y Clasificación del Deudor y la Exigencia de Provisiones definen a los créditos refinanciados como aquellos en los que se producen variaciones de plazo y/o monto del contrato original, que obedecen a dificultades en la capacidad de pago del deudor.

A continuación, veamos las principales diferencias entre una reprogramación y una refinanciación de créditos:

En adición, durante el estado de emergencia, la SBS estableció una serie de condiciones para la reprogramación de créditos por esta coyuntura (en adelante reprogramación por COVID-19) y que se encuentran comprendidas en los siguientes oficios aplicables a entidades del sistema financiero como bancos, cajas municipales, cajas rurales de ahorro y crédito y edpymes:

  • Oficio Múltiple No.11150-2020-SBS, emitido el 16 de marzo de 2020: Se puede reprogramar créditos hasta por seis (6) meses del plazo original y que estén al día en sus pagos a la fecha de la declaratoria del Estado de Emergencia Nacional.
  • Oficio Múltiple No.11170-2020-SBS, emitido el 20 de marzo de 2020: Se debe considerar como criterio para estar al día en sus pagos que el crédito presente, como máximo, 15 días calendario de atraso al 29 de febrero de 2020.
  • Oficio Múltiple No.12679-2020-SBS, emitido el 5 de mayo de 2020: Se puede reprogramar un portafolio de créditos hasta el 31 de mayo de 2020 si presenta como máximo 15 días calendario de atraso al 29 de febrero de 2020, o que se haya encontrado al día en sus pagos a la fecha de la declaratoria del Estado de Emergencia Nacional.
  • Oficio Múltiple No.13805-2020-SBS del 29 de mayo de 2020: Se puede reprogramar créditos de manera unilateral hasta el 30 de junio de 2020, extendiendo el plazo original hasta por 12 meses y que presenten como máximo 30 días calendario de atraso o estén al día en sus pagos a la fecha de reprogramación.
  • Oficio Múltiple No.06302-2021-SBS del 5 de febrero de 2021
    1. Se puede reprogramar créditos mediante el Oficio Múltiple No.5345-2010 en el marco del COVID-19 previa evaluación individual.
    2. Se puede reprogramar créditos de manera unilateral hasta por tres meses, siempre y cuando haya al menos un pago de cuota que incluya capital e interés desde la última reprogramación.
    3. Se puede reprogramar créditos refinanciados previa evaluación individual que presenten como máximo 30 días calendario de atraso real o estén al día en sus pagos a la fecha de reprogramación, para lo cual el nuevo cronograma no se extenderá por más de tres meses, considerando el último cronograma del cliente, y se mantendrá la última clasificación de riesgos registrada al momento de la reprogramación.
  • Oficio Múltiple No.13613-2021-SBS del 16 de marzo de 2021: Se puede reprogramar créditos de manera unilateral hasta por tres meses, si hay al menos un pago de cuota completa que incluya capital e interés en los últimos seis meses (si no hay pago se debe registrar provisiones voluntarias por créditos reprogramados con clasificación de riesgo “Normal” y “Con Problemas Potenciales (CPP)” equivalente a “Deficiente”).

En resumen, la reprogramación de créditos es una facilidad crediticia que permite cambios en las condiciones de un crédito (usualmente en términos de extensión o recomposición del cronograma de pagos), debido a una afectación coyuntural en la capacidad de pago del deudor, por lo que, ante una afectación estructural de su capacidad de pago, la facilidad que corresponde es la refinanciación.

Por ello, es necesario que las entidades financieras realicen una adecuada evaluación de la capacidad de pago del deudor y del cumplimiento de las condiciones establecidas por la SBS previo a efectuar una reprogramación o refinanciación de créditos, que implementen mejoras en el proceso de documentación del file de créditos del deudor para dejar evidencia de dichas evaluaciones, las cuales deberán estar a disposición de la SBS, auditores internos, externos y demás órganos de control, a fin de evitar incumplimientos regulatorios.

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