¿Cómo asegurar la salud de los colaboradores durante la pandemia?

 

La propagación del COVID-19 generó que el gobierno disponga el estado de emergencia a nivel nacional, que involucró, entre otras cuestiones, la cuarentena obligatoria para todos los ciudadanos. Ante este desafiante panorama, los líderes empresariales han tomado diferentes medidas con el fin de mantener el bienestar de los negocios y, en especial, de los colaboradores.

Durante este periodo, la comunicación con las partes interesadas debe realizarse lo más clara y específica posible, en especial si hay un impacto directo en el negocio debido a las medidas de emergencia pública. Desde un inicio, nos hemos planteado diferentes preguntas respecto a cómo funcionará el trabajo remoto, cuál será la dinámica en el hogar considerando que debemos balancear la vida privada con la laboral en un mismo espacio; y en el caso de negocios de necesidades básicas, ¿cómo proteger a los empleados, quienes son esenciales para el funcionamiento?

Las respuestas a estas preguntas pueden impulsar a que las decisiones cotidianas se conviertan en parte de la estrategia. Los líderes establecen el tono de la información cuando planifican la contingencia en una crisis, especialmente durante un brote viral como este. Un mensaje auténtico permite disipar la incertidumbre alrededor del negocio e inspira a tomar decisiones sensatas, incluso si la empresa no tiene que cambiar por completo durante la crisis.

Desde un inicio, los empleadores deben considerar un plan de acción integral para proteger a las personas y asegurar su productividad. Asumiendo que el regreso a la movilización normal no será inmediato, estas tres consideraciones probablemente sean prioritarias para las organizaciones:

  1. Establecer la seguridad del personal como prioridad, ya que los empleados pueden enfrentar diferentes riesgos de salud, según la forma y el lugar donde realizan su trabajo.
  2. Mejorar las capacidades del trabajo remoto, para mantener a las personas conectadas de forma segura, y avanzar con los proyectos ya iniciados. Quizá no sea posible contratar o encontrar sustitutos para cubrir las operaciones marginadas. A medida que el virus se propaga, su impacto en diferentes sectores parece inevitable. Líderes de grandes compañías ya habían advertido que, por ejemplo, el sector de ventas o las aerolíneas iban a verse afectados por el COVID-19.
  3. Crear una estrategia de comunicación efectiva y honesta hacia todas las partes interesadas. El miedo a la enfermedad, y las contingencias que muchas empresas han puesto en marcha, pueden tener efectos duraderos. Por ejemplo, consideremos el impacto económico que genera la cancelación de grandes conferencias en las ciudades anfitrionas.

Garantizar la seguridad de los empleados.

Durante este periodo, las organizaciones deben asegurarse de que los sistemas de contacto para casos de emergencia funcionen de manera precisa y estén al alcance de todos los empleados. La CDC, agencia de salud de los EEUU, ha emitido una guía provisional para todos los empleadores, y específicamente para aquellos que se ocupan de la atención médica. En el caso del Perú, el gobierno dispuso ciertas facilidades económicas para aquellos que no puedan cumplir con sus trabajos durante estas semanas.

Priorizar la aplicación de la tecnología remota

Las organizaciones que están listas para adaptarse a las condiciones actuales han probado y habilitado tecnologías que pueden dar soporte a las comunicaciones de emergencia y colaboración continua, así como el respaldo de información y documentación. Estos procesos son críticos para la continuidad del negocio que puede verse afectada durante la crisis, afectando tanto a los socios comerciales como a la competencia.

Si bien muchas empresas cuentan con las herramientas necesarias para que los empleados trabajen fuera de la oficina, un plan de tecnología remota eficaz debe incluir lo siguiente:

  • Infraestructura de tecnología para la información y planes de seguridad que abordan procesos integrados, documentación y respaldo. Como muchas empresas ya han iniciado la migración al almacenamiento de información por la nube, estas medidas no deberían ser desconocidas. Sin embargo, el cambio a un entorno totalmente remoto puede crear desafíos adicionales.
  • Disponibilidad de red para los empleados, incluidos aquellos que no tienen dispositivos entregados por la empresa, lo que les permite mantenerse conectados con sus equipos de trabajo. Las empresas también deben tener claro si los sistemas de soporte, como las VPN, están optimizados para puntos de control mixtos (administrados por la empresa y de propiedad personal).
  • Expectativas claras para los equipos y supervisores con respecto a la documentación, comunicación y validación.
  • Consultas legales para comprender cualquier responsabilidad adicional para los empleados mientras trabajan fuera de la oficina o en el hogar, así como cualquier posible problema de seguridad de datos que pueda aparecer.

Evaluar el impacto en la movilización y la continuidad del negocio.

Los problemas de movilización deben ser prioritarios, sobre todo cómo abordar la salud de los empleados y la continuidad del negocio con los clientes. Es importante obtener más información sobre las implicancias comerciales y fiscales de COVID-19, y cómo se puede mitigar la interrupción en la cadena de suministro.

Las empresas están desarrollando planes de contingencia rápidamente. Si bien la gravedad total de la crisis no la sabremos hasta que finalice este periodo, los líderes deben reflexionar sobre qué decisiones van a tomar ahora para mejorar la situación. Por ello, es clave que las personas encargadas se informen de la mejor manera, y estar al tanto de las disposiciones que brinda el gobierno y las entidades de salud.

 

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