Sunat y la nueva normalidad

Por Jesús Soriano, gerente senior de Servicios Tributarios y Legales

La coyuntura actual, generada por el COVID-19, ha impulsado a las áreas de finanzas de las compañías en el país a continuar con el trabajo remoto. Sin embargo, esto no ha significado un inconveniente en la presentación de obligaciones tributarias y libros contables; porque la Sunat cuenta con plataformas electrónicas que admiten la declaración y pago de los impuestos y obligaciones formales en línea.

No obstante, las interrogantes en la agenda de muchas empresas, en este contexto de nueva normalidad, están enfocadas en cómo la Sunat realizará las fiscalizaciones e inspecciones correspondientes.

Antes de la declaración de pandemia por parte de la OMS, la Sunat ya se encontraba en una etapa progresiva de digitalización. Esto le permitía tener la información contable y tributaria de las empresas en tiempo real, detectar de manera preliminar posibles inconsistencias y notificarlas vía esquelas inductivas o procesos de fiscalización. La entrega de información y la atención de estos procedimientos, usualmente, solía ser realizada de forma presencial, situación que bajo la nueva normalidad se encuentra limitada.

Por su parte, la OCDE ha informado que, durante el 2019, las Administraciones Tributarias de los países desarrollados incrementaron la interacción con los contribuyentes por vía electrónica en un 20%, mientras que la interacción presencial decreció en 15%.

En ese marco, y por el contexto actual, la Sunat ha acelerado sus procesos de digitalización, incluyendo la atención de fiscalizaciones y acciones inductivas; por lo cual implementó la Mesa de Partes Virtual (MPV) que, entre otras características, permite presentar vía electrónica documentos que antes se presentaban de forma presencial. Sin embargo, existe documentación de naturaleza confidencial o que, por su extensión, no puede ser enviada vía MPV, por ello es necesario coordinar previamente este tipo de situaciones con el funcionario a cargo del proceso.

Por otro lado, la SUNAT también viene retomando el uso del Sistema Integrado del Expediente Virtual (SIEV), donde se incluirán todas las acciones inductivas y de fiscalización parcial y/o definitiva, con la correspondiente respuesta por parte de las empresas.

Es así que las empresas ya no deben esperar notificaciones vía presencial en sus oficinas, por el contrario, ahora la modalidad será electrónica y con plazos estipulados para entregar la información, que de no cumplirse, podría generar multas.

La nueva normalidad ha permitido a la Sunat encontrarse con distintas herramientas para el control y fiscalización de las obligaciones tributarias de las empresas. La interacción vía plataformas electrónicas va a ser intensiva en el futuro cercano. Por ello, las empresas deben establecer protocolos para tener la información de sus transacciones en la nube o plataformas compartidas, de forma segura, y no en los ordenadores de cada trabajador. Por otro lado, se debe implementar procesos y el uso de la tecnología para revisar la consistencia de la información contable y tributaria enviada (facturas electrónicas, libros y declaraciones, entre otros), con la finalidad de evitar notificaciones inductivas o de fiscalización, que generen el uso de tiempo y recursos en su atención.

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